Papa, tengo que hacer un trabajo sobre el valor de las cosas.
Hijo que vale más , un kilo de oro o un mechero?
Hombre un kilo de oro!. Y si estás en un sitio en el tienes frío y hambre y tienes que encender una hoguera para calentarte y cocinar lo que has cazado que vale más un kilo de oro o un mechero?
Entonces un mechero.
Hijo el valor de las cosas no es el que le damos, el valor de las cosas está en el lugar y el momento de nuestra necesidad.
Hermosa mañana de principios de verano. El ritual, casco, botas y guantes , pantalón y chaqueta con protecciones, prefiero sudar que sangrar. Y allí estaba yo carretera solitaria poniendo rumbo al sol.
El sonido del impacto fue brutal, algo me alcanzó por detrás, mis manos y piernas soltaron la moto y pude verla salir disparada delante de mis propios ojos. El coche me trago y me arrastró atrapado entre el fodo y la carretera, no se cuantos metros estuve debajo, hasta que por fin se detuvo. Mis piernas sobresalían por el paragolpe trasero, sin perder la conciencia. Podía moverlas pero no podía respirar. Oí un frenazo brusco, era otro vehículo que venía detrás del que me golpeó, vi las piernas de al menos cuatro jóvenes que se bajaron uno de ellos dijo:
Se está asfixiando mira como mueve las piernas!
Les vi y les senti levantar el coche desde la parte trasera, lo empujaron hacia delante para no tocarme, estos tíos sabían lo que hacían, y pude respirar.
La Guardia civil de trafico apareció de la nada, benditos sean. Acordonaron la zona les Oí hablar con mis salvadores. El conductor que me arrolló lloraba desconsolado en la cuneta
La moto no aparece! Dijo uno de los guardias, debe estar en algún campo tirada.
Sirenas, ambulancia hospital
Pulmón comprimido drenaje de torax, costillas rotas, apófisis de vértebras lumbares rotas, y la parte exterior de la pierna izquierda quemada a todo lo largo por la abrasión. A pesar de no ser creyente sentí que alguien tiraba de mi arrancandome de las garras de la muerte.
Dos años de trabajo, de transformación, con mis propias manos, de proyecto de homologacion, de laboratorio de industria, para convertir un viejo cacharro del año 92 en la moto de mis sueños. Dos años borrados en segundos.
Noches de insomnio y de dolor comiendo techo, que no tienen fin.
Siento como la enfermera cada día raspa con una cuchilla mi pierna para sanear la piel.
Despierto en mitad de la noche con el sonido del impacto. Despierto faltandome el aire en los bajos del coche.
Seré capaz de volver a montar en moto?.
Mi compañía y la compañía contraria contactan conmigo, me piden datos y me hacen preguntas que no entiendo, que si el valor venal del vehículo, que si indemnización por la baja y secuelas, poniendo precio al valor de las cosas, sin saber el lugar ni el momento de mi necesidad
Yo no quiero el kilo de oro ni el mechero. Solo quiero ser la misma persona y hacer las mismas cosas antes de que pasara todo esto. Eso es lo que quiero. Quien le pone precio a esto?

